20 años tuvieron que pasar para poder ver la secuela en pantalla grande, y claro en dos décadas los cambios han sido demasiados: la tecnología, el internet, la moda, lo políticamente incorrecto…
El diablo viste a la moda 2 nos presenta esa batalla de Miranda Priestly vs la era digital y cómo las nuevas generaciones consumen contenido.
Porque claro, en el 2006 muchas teníamos nuestra revista favorita, donde nos enterábamos de los chismes de la farándula, de donde tomábamos “inspo” para nuestros outfits (Pinterest aún estaba lejos) y en la que gastábamos nuestros ahorros. Sin embargo en la actualidad adquirir una versión impresa de esas revistas es menos común.
Este es el principal problema de Runway en la película, después de ser un imperio de millones ahora tienen que entender y conectar con el público de nuevas formas para estar vigentes y claro, nadie está exento de ser “cancelado”.
Es aquí donde entra Andy Sachs, quien “por azares del destino” (guiño, guiño) regresa a Runway para escribir nuevos artículos que enganchen a la audiencia. Vemos a una Andy mucho más madura y experimentada, con ideas claras y propuestas fuertes, pero claro Miranda no le hará tan sencillo el trabajo, Andrea se sigue robando el corazón de la audiencia con su personalidad y su perseverancia.
Ahora me gustaría hablar de Miranda, este personaje con una de las relaciones amor-odio más grandes con el público tiene un gran cambio para esta segunda parte, estamos en 2026 y muchas de las actitudes de Miranda en la primera parte podrían muy fácilmente ser consideradas bullying, es curioso verla adaptándose, sin embargo hubo momentos donde me hubiera gustado verla ser más la Miranda que nos regaló escenas icónicas y hasta memes, nunca imaginé ver a una Miranda tan preocupada por tener un nuevo puesto: Editora global de Elias-Clarke.

Seguimos con Nigel, el integrante más leal de la revista, siempre preparado y ayudando a la “talla 6”, creo que es el personaje que continúa siendo el mismo desde hace 20 años y le da el balance perfecto a la película.
Llegó el turno de Emily, en mi opinión es el personaje que más cambios ha vivido, ahora la vemos como la jefa empoderada que trabaja para una marca de lujo, igual de estresada y preocupada que en la primera parte, ella es quien le pone sazón y da ese plot twist a la historia.
Si eres millennial la nostalgia de ver a los personajes en la actualidad es lo que necesitábamos, y si eres muy joven te identificarás con gran parte del equipo de la revista, así que es la película perfecta para entender la evolución de la moda.

