Mucho se habla de que las segundas partes nunca son buenas para las películas Hollywoodenses, y es por ello que “Otro viernes de locos” causaba cierta incertidumbre. Ya la vimos y te decimos qué nos pareció.
Pese a que historia tiene la misma premisa: un cambio de cuerpo que les da una lección de vida, la manera en que la película narra esta nueva aventura a la familia Coleman nos regala casi dos horas de buenas risas.
Lo primero que debo decir es que si fuiste fan de la película del 2003 y eras ese adolescente que se identificaba con Anna vas a amar esta nueva entrega, porque sí, crecimos como ella y volverás a hacer match con su personalidad.
En esta ocasión no son sólo dos, sino 4 las personas involucradas en este “hechizo”, lo que aumenta la complejidad de regresar a la normalidad. Además de Anna y la Dra. Tess, ahora se incluyen a Harper (Hija de Anna) y Lily (Hija Eric, el prometido de Anna), estas últimas tienen una pésima relación y se niegan a ser familia, ya podrán darse una idea de las cosas que les pasarán al cambiar de cuerpo con generaciones tan distintas.
Y sí, para mí uno de los puntos fuertes es la inclusión de ahora tres generaciones, y cómo lidian entre ellas, pues a pesar de lo rebelde que era Anna en la cinta anterior ya no es cool para su hija y se convirtió en uno de esos adultos con responsabilidades que tanto criticaba.

La cereza del pastel de “Otro viernes de locos” son esos detalles nostálgicos y las referencias de esa década de los 2000´s, además vemos de nuevo al galán Jake, y 100% recomiendo verla para no spoilear otras apariciones que dan ese toque de continuidad a la vida de la familia a lo largo de los años.
Hablemos de Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan, qué grato es ver a esta dupla como madre e hija en acción, su interpretación de dos adolescentes resulta bastante divertida. Y ni qué decir del regreso de Lindsay, ya que por mucho tiempo pensamos que no veríamos esta segunda película jamás y eran meras especulaciones, la actriz estadounidense se ve mejor que nunca y para sus fans, así como los de la película resulta conmovedor verla de nuevo en este personaje.
No quitemos méritos a Julia Butters y Sophia Hammor, quienes interpretan a Harper y Lily, ambas son bastante convincentes en su papel de adultas que ahora poseen la joya de la juventud.
En resumen, es una comedia bastante recomendable en la que, obviamente, la música también forma importante (no olvidemos que Anna quería ser una rockstar) y que nos invita ser empáticos pues revive el “ponerse en el lugar del otro”, de manera literal.

