More

    A COMPLETE UNKNOWN: UNA BIOPHY MÁS ÍNTIMA

    Un joven Bob Dylan sacude la escena de la música folk cuando conecta su guitarra eléctrica en el Festival de Folk de Newport en 1965.

    En este camino en la temporada de premios, sale pal fin una de las cintas más esperadas de un artista musical reconocido. A diferencia de Betterman, los gringos no son muy devotos a los artistas pop que han roto las taquillas sino son de su nacionalidad, entonces, ¿Cómo es que un cantautor de folk logró atraer la atención de todos?

    EL CAST

    Primero destaquemos el excelente reparto, que por obvias razones, Timotheé Chalamet será el personaje a resaltar; pocas veces un actor de drama o romance se avienta tan temprana edad a un proyecto así, sin duda las prácticas que vocales rindieron frutos, a pesar de no ser completamente él quien alcance los tonos o componga, la interpretación es lo que miras y escuchas.

    El persona de Bob se nos es introducido que un completo desconocido que no tiene una aspiración real, quién sólo agarró su guitarra para recorrer el país y tratar de tocar con su ídolo.

    Este lapso de tiempo sólo nos mostrará de 1961 al 66. Donde el ascenso de Dylan cambia su personalidad, sus gustos, sus orígenes, una historia que empatiza pero donde quizás, si seas un artista (en específico un arte), te sientas identificado con el ánimo creativo o inspiraciones que te hagan cambiar la idea de que querías realizar.

    Timotheé expresa y cambia totalmente, por obvias razones no puedo decir si Dylan se comparta así o que tan pesado pueda caer, ya que no fue mi época ni es una persona abierta al ojo público, pero a través de Timotheé te intriga seguir viendo su vida.

    La personalidad es demasiado fuerte, pasas de querer ver a ese jóven con su guitarra para que lo firme su primera disquera, a caerte mal por como trata a Joan, lo patán y narcisista que es como persona y como por ser un genio, se proclama con la autoridad para hacerlo.

    Joan Baez es interpretada por Mónica Barbaro, quien logra su primera nominación al Oscar en este caso como actriz de reparto, quien totalmente personifica a la cantante, enserio, busquen vídeos o fotos de Joan y es una calca exacta, repito, no sé como era en actitudes pero puedes sentir las emociones fluir en ella, tanto las de coqueteo con Timotheé hasta su cansancio de él y como empieza a detestar a esta nueva versión de su persona.

    Elle Fanning no se queda atrás, también es una musa, aunque no la explotan completamente, quizás ella debió ser actriz de reporto y Mónica principal, desconozco porque las metieron así, Elle como el primer interés amoroso de Dylan es este faro de esperanza, aunque se siente muy acelerada su evolución y no logra sangrar esa herida.

    Sí empatizas, la entiendes, pero es más trabajo de Timotheé al actuar como este seductor patán que primero la cautiva con su sencillez y va perdiendo el interés en ella, Elle se queda atrás por falta de escenas y tal vez si aumentaran más el tiempo en pantalla aunque se extendiera la cinta, no habría ningún conflicto. Me falta ver más momentos de ella soportándolo, de como no puede ser feliz aunque hayan cortado, y esa última ocasión en Newport duela, entiendas también por Dylan quería aferrarse a ella o era su efecto placebo.

    Pocas veces he considerado a Edward Norton como un actor de talla, ni del “Fight Club” me hice fan, pero aquí si lo siento a la altura del resto del elenco e igual su merecida nominación; se nos presenta como este aliado, el ya famoso Pete Seeger, un maestro que ayudó en sus inicios a Dylan, como era un padre para él, dándole acilo, presentándolo por primera vez en un club, como él los presentó con su verdadero ídolo, era este personaje fiel a sus ideales, caritativo, leal, hasta que sus principios y la nueva faceta de Dylan se interponían en su verdadero amor, el Folk puro.

    Más adelante hablaré de como esta amistad se convirtió en una especie de rivalidad dentro de la trama, pero sin duda Norton contrapone un peso importante, vemos como él es un acto fuerte e impulsor de talentos, apapacha a Dylan en sus inicios cuando no tenía ni para el taxi, junto a su esposa Toshi Seeger (Eriko Hatusme), eran los mentores de un jóven y con alegría Dylan, pero los rolos se van invirtiendo, y ahora Toshi sin mucho diálogo, es este calmante para Pete.

    LA VIDA DE UN MÚSICO

    Creo que genuinamente, al ser una figura pública, Dylan ha optado por apartarse del ojo público, evitar escándalos, por dios, ni asistió a los Nobels a recoger su premio que estuvo más que seguro.

    Es un narcisista completamente, el problema con este tipo de personas es que se pueden ir desviando del camino y pueden ser lord o lady´s pero en su caso no, no tiene que demostrar nada a nadie porque simplemente la gente ya ha admitido la genialidad detrás de él.

    Su temperamento, sus pláticas, se reservan a los más íntimas personas que lo rodean, ni a su manager le da mucha información, ni a su segunda novia que se muestra en la cinta la trata como una persona. Aunque eso sí, su frase de “Apenas te conozco, claro que me da miedo oírlo“, puf, lo dejan como un badas, al escuchar un “Yo te amo”.

    Pasamos de un personaje sensible con un ánimo por la vida de presentarse ante el mundo como la nueva figura del folk, el que lo revolucionará, el cantautor que abandonó su pequeña ciudad para conquistar New Jersey; a un ser insensible, cuyo vacío no se ve reconfortado ni con el público, ni la fama, ni su música, ni el amor.

    Empiezas queriendo que tenga éxito, pero conforme su fama crece, ves el lado más mamón de Dylan y quieres que deje de tener contacto con Sylvie, luego ves que quiere arder el festival que le dio la oportunidad pero también entiendes su convicción y ese diálogo antes del festival, cuando Pete y Dylan hablando de las raíces, como mentor y discípulo se enfrentan, porque Dylan ama el Folk pero también ya lo exploró y quiere seguir haciendo, renovar, encontró en el rock un sonido que no lo limitaba.

    Por eso formó una banda, para agregar percusión, piano, por eso lo hizo eléctrico, para definir mejor el sonido con la calidad más avanzada en su época, por eso muchos lo tacharon de abandonar el folk, su esencia era la misma, tanto que lo que hizo fue sólo componer y arreglar sus letras de canciones ya conocidas a este formato.

    Me hubiera gustado estar en ese punto de la historia, cuando los titulares eran amarillistas, los programas de televisión era la fuente más confiable, como la gente habría reaccionado con esta noticia, el gran Bob Dylan dejaba el Folk para hacerse rockero.

    Sin duda para cualquier melómano, un referente, para un rockero un hito, para un músico de folk, un maestro, su álbum “Blonde on Blonde” es el que más ventas le ha dejado y el mejor calificado por medios como la Rolling Stones, claro ellos enfocados más en el rock.

    Antes podías ser un cretino con tus fans y ¿Quién te la hacía de emoción? Esa escena a lado de Joan donde se niega a cantar “Blowin in the wind“, es magnífica y es el clímax donde perdimos a nuestro muchacho humilde y feliz.

    ¿Quién no quiere ser famoso? ¿Quién no quiere dejar huella? Ahora en un siglo, en una década complicada, donde estaba esta absurda guerra comunista, la música era el escaparate del ciudadano promedio, Dylan dejó de cantarle al estadounidense promedio y se enfocó al humano como concepto genérico; cuando se da la noticia de la posible guerra con Rusia por los misiles en Cuba, fue cine puro, Dylan con una guitarra cantando en un bar “por si esta noche morimos”, y diciendo “¿Qué tanto les salvará su cochino dinero”, esa es una representación que te estremece, te hace sentir, por eso funcionó la química con Joan.

    Dos momentos impactantes que dejan ver el tipo de persona que fue este genio creativo, hoy un genio ermitaño que no sabes que opine del mundo caótico que nos rodea.

    Normalmente este tipos de biophys terminan con un concierto o festival, ese logro masivo que te enchina la piel, en Bohemia Rhapsody ese épico final con Livé Aid, pero aquí funciona diferente; a la mitad de la cinta Newport Festival se nos marca como el festival que dejará huella en esta historia.

    Pero es un semi clímax, la verdadera presentación ocurre en 1965, cuando Dylan ya es un headlinner, quiere presentar si o sí si nuevo sonido, más eléctrico, con raíces del folk pero más al nuevo género que dominará la industria, el rock.

    La cinta es poco convencional, ya que no está este cierre feliz, un concierto épico, esa presentación tuvo 4 canciones, todas caóticas, donde la gente lo abucheaba, los organizadores se pelearon a golpes por querer desconectar el audio, incluso Pete termina siendo este antagonista, no lo odias, solo lo entiendes pero tampoco lo apoyas.

    Y no es spoiler, esta presentación ocurrió y la puedes googlear, es más te ayudo. Pero justo, el tiempo al tiempo, y sin más, finalizamos sin una lección o moraleja, te sientes frío, crudo, sin una conclusión para ti, quizás te metiste demasiado en los zapatos caqui de Dylan.

    Al menos que seas un músico como él o un Larregui que ya todo hizo, no sabrás si fue un final feliz o triste, positivo para su carrera o negativo. No sales reconfortado, claro que quieres escuchar las versiones de las canciones de Dylan, pero también entiendes que si no lo buscaste antes, fue porque te faltaba conocer más de esta persona y para eso está esta cinta, para sumergirnos en lo que quizás fue la etapa donde más desarrollo tuvo este personaje.

    Conclusión:

    Si es muy merecido todo lo que venga en nominaciones, sonido, score, actuaciones, no diré que es la mejor porque aún falta por ver en este camino rumbo al Oscar y demás premios que vengan, pero lo que si diré es que quizás no sea para todos.

    Primero por el género, sinceramente no muchos millenials aman la música de Dylan, ahora la nueva generación tienen la terea de conocerlo; como cinta biophy funciona bien pero no de la manera tradicional aunque eso le da un plus por ser impredecible y hacerte sentir emociones sin necesidad de empatizar con los personajes, puedes estar o no de acuerdo, pero al final, también las emociones ganan.

    El vestuario es muy a doc con la década aunque también la tiene peleada pero incluso la fotografía te da ese tono y sencillez en cintas de los 80´s cuando trataban de mostrar a los 70´s, sin duda lo que se roba todo son las actuaciones.

    Timotheé podrá tener ahorita todo el protagonismo, pero no es garantía el salir en muchas producciones, ahí está Wonka la cual no le fue bien en taquilla, o Dune, que en aspectos técnicos la hacen majestuosa y se convertirá de culto, pero no es por su reparto.

    Searchlight Pictures puede meter más premios en este año pero vaya que tener una porcentaje de libertad creativa de Disney les funciona y ojalá el ratón lo vea, porque este año dos de sus cintas de esta productora van a lo grande.

    ÚLTIMOS ARTICULOS

    ARTÍCULOS RELACIONADOS