En una era donde cada cámara es un testigo y cada transmisión puede delatarte,
El Guardián Último Refugio, protagonizada por Jason Statham, convierte la hiperconectividad en la amenaza más peligrosa de todas.
SINOPSIS
Vivimos en una época donde todo se graba, cámaras en calles, plazas, edificios, teléfonos transmitiendo en vivo, sistemas capaces de cruzar imágenes y ubicar rostros en segundos. Lo que antes parecía tecnología exclusiva de agencias de inteligencia, hoy forma parte de la vida cotidiana. Cada transmisión, cada foto y cada reflejo en segundo plano puede convertirse en una pista; porque cuando todo está conectado, cualquiera puede ser encontrado.
La vigilancia digital ya ha demostrado su alcance en la vida real, tras el asalto al Capitolio de Estados Unidos, decenas de personas fueron identificadas gracias a transmisiones en vivo y grabaciones compartidas en redes sociales; en el atentado del maratón de Boston, el análisis de cámaras públicas permitió ubicar rápidamente a los responsables.
¿Y Jason Sigue Rifando?
Tenemos que hablar del elefante en la habitación, evidentemente Jason ya no es jóven, tiene 58 años y ya su cuerpo tiene más limitaciones, en la cita sigue siendo este forajido mercenario que ya esta jubilado.
Sus movimientos son más lentos, no son saltos brutales, son golpes coordinados y con buen uso de armas. A comparación de Stalone, no es el personaje mamado que boxea contra los malos, es un “sujeto con conocimiento letal”, procuran dejarlo bien parado en acción cuerpo a cuerpo, casi no hay uso de armas y es que se nota que aún quieren respetan a estos héroes de acción de hollywood.
También le ponen escenas un poco exageradas, por ejemplo, cuando están en una discoteca y con su ojo de halcón Jason localiza a los mercenarios que lo buscan, va cazándolos como depredador y les dispara a uno por uno y hasta el final la gente se da cuenta de lo que pasa.
O también cuando se cubre la cara para que ninguna cámara lo ubique y por un live de unas morras x lo descubren. Pero tantos años viviendo así y no podía pensar otra opción.

En el apartado de cámara, hay ciertas escenas que sí te sumergen en la acción, son pocos pero cuando los tienen, te sientes cercanos, incluso claustrofóbico (muy poco), las tomas abiertas también, esa última donde están en un muelle, hasta da tristeza por la circunstancia.
Faltó muchos score, musicalizar más la cinta, al principio la sentí vacía, silenciosa, no supe si la música utilizada es original o incluso genérica, eso es uno de los puntos malos que tiene la cinta, la historia tiene lo suyo, cosas creíbles, la ficción de espías y como las teorías de conspiración.
Y pensando la situación actual de casi una tercera guerra mundial, no suena tan descabellado que una agencia secreta de Reino Unido tenga casos de corrupción y que entre sus filas haya traiciones y casos de destierro político.
Esta cinta quizás no es como los años de oro de Jason pero el director Ric Roman Waugh lo lleva por buen camino, a él y a Celine Beckens, quien muestra una actuación decente, algo en lo que el guión flojeó, fue en no darle un poco más rudo con ella, hay partes donde agarra un arma y da discursos que ella no quiere ser cobarde pero hasta ahí.
Pensé que sería algo más al estilo de “León: El Profesional” del 94, hubiera sido algo más acertado, ya que el final te lo deja abierto quizás para una posible secuela, o tal vez no, puedes verla sin problema, esperando que no llega a más.


