La temporada de premios ya ha comenzado desde hace unas semanas, y entre los estrenos de la cartelera semanal ya se pueden encontrar varias de las películas contendientes a alguna categoría de los galardones más importantes de este año.
Texto: Alejandro Ávila
Sirat, es una de las películas más celebradas de los últimos meses, el año pasado la cinta recibió el premio del jurado en el festival de Cannes, además de haber estado nominada a los Golden Globes por mejor banda sonora y por mejor película en habla no inglesa.
Con estas referencias por detrás, la expectativa era alta, además de que parte de la crítica
especializada ponía a esta obra como una experiencia sensorial sin precedentes. Nosotros ya hemos visto Sirat, la cual se estrena el próximo 22 de enero en los cines de México y a continuación te decimos que tal nos pareció.
Una caravana en el apocalipsis
Lo que destaca a primer sentido de este largometraje es la espectacular banda sonora compuesta por Kangding Ray quien desde los primeros beats te adentra en un viaje hipnótico que, acompañado de secuencias contemplativas del desierto hace que la atmosfera de misterio y decadencia se sientan desde los primeros minutos. Adentrándose en el acid house y el techno, Ray construye una historia a través del sonido, las pulsaciones sonoras dramatizan el relato, lo acompañan y en ocasiones la misma historia podría decirse se siente a través de la música.
Lo que sí, y es necesario decirlo de una vez es que la obra de Laxe abusa de los silencios y
construye un relato marcado por estos en donde hay poco dialogo, la información que se da a través de las palabras es escasa lo cual puede que a cierto público pueda parecer un poco lento el ritmo del filme, pero, si no eres de estas personas y te gusta un cine más experimental, puede que esta propuesta te enganche y te intrigue.
Sirat nos cuneta la historia de Luis y su hijo Esteban quienes recorren el desierto de Marruecos buscando a Marina ( hija de Luis), desaparecida en una rave. En medio de un conflicto bélico, se unen a nómadas itinerantes quienes afirman que hay un próximo rave a llevarse a cabo, por lo cual Luis y Esteban se unirán en una encrucijada que poco a poco comienza a parecer más una travesía entre e infierno y el paraíso que una búsqueda por un ser querido.
La historia sienta las bases claras desde el comienzo, a pesar de que no se dice mucho ni las motivaciones de los personajes, la tensión y la intriga se siente en la atmosfera. Laxe no ahonda en la construcción de los personajes pero, lo poco que nos dice de ello basta para encariñarnos con cada integrante de esta caravana que, poco a poco, uno se va dando cuenta del peligro que corren en este viaje, un peligro que incluso, les puede costar su propia vida.

Podría criticarse un poco lo incrédulo que puede ser el personaje de Luis pues, de la nada confía en unos desconocidos que les gusta las sustancias ilícitas para que lo ayuden a encontrar a su hija. Si uno ignora lo anterior, pues está bien pero, a decir verdad si genera un poco de debate el hecho de que este personaje les confíe la vida a unos desconocidos.
Poco a poco la búsqueda se intensifica por los obstáculos que hay en el camino, desde ríos
profundos, caminos muy estrechos, hasta tormentas de arena. La película convierte este recorrido en una odisea sensorial y es que lo que adentra al filme es lo bien que se ve y lo bien que suena.
Esta película es para experimentarse en la pantalla más grande con el mejor sonido posible para sentir cada una de las vibraciones sónicas y para dejarse hipnotizar por las tomas de desierto que Laxe ha grabado, es de decir que Laxe retrata el desierto de una manera descomunal, lo dota de una mística casi celestial que pareciera que estamos en otro planeta. A pesar de la soledad que este bioma pudiera representar, Laxe logra dotarlo de espectacularidad en todo sentido, con un color vibrante ardiente que luce magnético en cada instante.

La música como catalizador emocional
Al inicio de la película, se aprecia una leyenda, esta indica que Sirat es el puente, el límite entre el infierno y el paraíso. Y esto es justo lo que la película en si misma es. Al termino de ver el metraje, de platicarlo con demás asistentes, concluimos que la historia se siente inconclusa, que esa misión de rescatar a la hija queda olvidada y que la película se vuelve aburrida por no tener una historia clara a la cual llegar.
Lo cierto, es que la historia es un viaje místico entre lo terrenal y lo místico, más allá de la búsqueda de un ser querido, la película comienza a mutar en un viaje personal de cada uno de los errantes del desierto; encarnando un viaje entre el infierno ( que es el mundo terrenal que se está terminando) y el paraíso representado, probablemente por la música de Ray, siendo el desierto ese puente que transita a los personajes entre el infierno y el paraíso.
Laxe, considerado heredero de Tarkovski, utiliza un enfoque contemplativo y minimalista. La película está rodada en 16mm, lo que otorga una textura granular y una “luz cuasi-bíblica” que refuerza su dimensión mítica. El desierto no es un simple fondo, sino un personaje implacable y religioso que toma el control del paisaje. El elenco combina la contención profesional de Sergio López con la autenticidad de actores no profesionales, cuyos cuerpos desgastados aportan un realismo crudo.
La narrativa de Laxe se aleja de los convencionalismos pero, a decir verdad descuida al público más casual que solo busca pasar un buen rato viendo una película. Podría decirse que Sirat es de esas películas que solo el mismo autor entiende o conoce la verdad del relato, lo dicho en este reseña y en otras es una interpretación de este viaje que podría calificarse como techno bíblico.

Eso sí, a pesar de las interpretaciones y la narrativa, la tensión por ver el destino de los personajes se maneja con maestría, aprovechando los silencios para generar tensión, y la música como respiro del desgaste mental que las imágenes producen por un tiempo.
¿Es merecedora de todo el reconocimiento?
Considero que las opiniones estarán divididas, habrá gente que la ame y gente que la odie y considere que es una película sobre valorada. Cualquiera de estas posiciones no estará correctas ni incorrectas, pues la película no es perfecta pero tampoco mala.
Desde mi recomendación, diré que es una película que se disfruta y a pesar de querer ser pretenciosa por momentos, el apartado visual y sonoro brillan por sí solos, y ya desde ahí es un gané en el filme. Igual considero que es una película que debe de verse en cine y no en casa, pues los apartados técnicos deben de sentirse a través de un espacio como este.
Sirat es una travesía sensorial que pone al desierto como juez de los justos e injustos, siendo un personaje que castiga a aquellos dispuestos a atravesar en él, conduciéndolos a la gloria que les permite tener placer, siendo este un rave intensa en el desierto. Como propuesta cinematográfica, es un acierto, que a pesar de sus errores, la vuelven en una película que no te hará desperdiciar tu tiempo.


