Hace un año, cuando salió “El Día que la Tierra Explotó“, les dije y les pedí, que apoyáramos a los dibujos animados del ayer y hoy, gracias kETCHUP Entretainment, por fin pudimos tener en salas grandes “Coyote vs Acme“.
Todas las reseñas que has visto, los buenos comentarios, son genuinamente ciertos, estamos en una era donde la infancia de tus abuelos va a desaparecer (tal vez bisabuelos), caricaturas que eran cancelables pero nadie reconocía ese término, una hsitoria simple, violenta a su manera pero que nos dejaba una moraleja.
Hoy podemos hablar de uno que otro personaje, en pandemia le dijimos adiós a Pepe Lepou, esos mismos años Warner, el hogar que dio origen y por años fueron los personajes insignia, arruinó por completo un lore creando y tirando a la basura años de nostalgia con Space Jam, siendo la secuela un bodrio para la misma industria como para los pocos fans que quedaban.
Hay un tema con los Looney Tunes y LATAM, abrazamos los personajes, su humor negro, las canciones, el doblaje vino a poner su toque de sal en este guiso, y a la fecha, es un clásico ver rotulos de porky promocionando carnitas o el Gallo Claudio diciendo “¿Te faltan huevo? $40 el kilo” o “Pollos al Carbón”. Los Looney Tunes están arraigados a nuestra cultura, así que esta cinta será muy bien recibida en la región LATAM.
Digo Hijo, digo…
Hablamos del formato, es animación 2D en algunos personajes y en ciertos artículos, pero también se pronuncia mucho el 3D, por ejemplo ya en tomas cercanas a los personajes de Willie o el Claudio, y en este punto me sentí un poco incómodo, como que no les favorecía, más al Gallo, se veía deforme en ocasiones y los matices de colores oscuros como marrón no me hicieron recordar a ese icónico gallo de cresta roja y plumaje blanco; afortunadamente no siempre es así, repito, va por escenas y en otros personajes igual tocan este 3D pero no abusan, solo los recalqué a estos dos porque si notas los cambios de animación.
El live action y la animación siempre traen un excelente equilibrio, y muchas cintas han triunfado gracias a este juego, claro, la más icónica Rogr Rabbit y Space Jam, pero la última que recuerdo así, es Cheap & Dale, que se lució con la temática que cargó y el guión totlamente libre. Coyote vs Acme tenía también cierta libertad, pero si se siente súper rebajada para tener la clasificación A, y es triste porque te pones a investigar y resulta que los ejecutivos pidieron que sea una cinta infantil para vender más merchandacing y aún así por el capricho de Zaslag, la enlataran.

Algo que sentí raro, fue la duración, porque se los juro, quieres saber más de este mundo, quieres buscar más personajes, quieres más cameos, como al Gavilán, o el lento Rodriguez o el Perrote y la Gatita; quieres saber más estereggs como el caso “Silvestre vs González”, algo que en el guión supieron ejecutar, fue deslindarse del mundo de la tv, es un mundo nuevo donde sí existen las caricaturas pero no son protagonistas de un show, la icónica tonada de fantasías animadas no es la intro de los Looney Tunes. Entonces explora la apertura de muchos contrastes entre sus diferentes personajes sin quitarles la personalidad.
Por ejemplo, de las últimas versiones, el Show de los Looney Tunes, se toma mucho del lore, el Gallo Claudio como el jefe empresarial de la maligna corporación, La Abuelita siendo la viejita con pasado dudoso y sobre todo, la locura singular de Lucas. Y claro, es inevitable no recordar esa cinta de live action con Brendan Fraser.
Bip Bip
Prácticamente, y sin quererlo ser, esta cinta del director David Green, está muy bien ejecutado, y la historia es tan simple que funciona, no se mete en más tramas, usa la locura de un dibujo animado, esa escena donde con pintura arman un escondite de tren y como buen looney, un tren los quiere aplastar, es cine puro, esto se debe porque otra de las grandes mentes de Hollywood está involucrada, James Gunn junto a Christopher DeFaria son los productores y se nota su humor (es bueno para producir y escribir pero líder de franquicia, zaz).
Creo que en su simpleza, esta la grandeza, todo inicia con un producto acme, uno que hemos mil veces en la serie, la nostalgia juega mucho a su favor, el traje legendario de murciélago verde, los famosos imanes, todo es un popurrí de artículos que queríamos de niños y decíamos “yo si lo hubiera atrapado”. Un caso de cero relevancia se convierte en un caso mediático, pronto las cosas se salen de control, personajes con los cuales empatizabas se dividen al escoger su bando, un Piolín de sexo dudoso que aman tus tías, hoy podría ser el enemigo número uno de esas mismas religiosas.
El juego del detective, las cintas de casos de abogados donde buscas justicia en el tribunal, todo es tan serio pero conviviendo con el absurdo de una caricatura, es lo que la vuelve ejemplar, además de que el MBC de John Cena, casi no veía este papel el cual lo hace ser él mismo sin ser mamado, y viniendo de su despedida del ring, creo que el tiempo y el acierto de escogerlo en el cast principal le quedo como anillo al dedo.
La dupla entre Will Forte y Lana Condor como los abogados representantes es magnífica, los contrates del oficio, mientras uno está acostumbrado a perder y llegar a un acuerdo para sentir que no pierde, la sobrina es nueva y entra a este oficio con la ilusión de cambiar al mundo, querer retar a los grandes corporativos (como Ketchup vs Warner Bros como lo hizo con la compra de esta cinta). Y del cast principal que tal vez ni reconozcas ni en su idioma original ni doblada, porque no hay necesidad de una voz, es de Willie y del Correcaminos.
Respetan mucho su lore de cero diálogos, pero hay una escena en el clímax, donde la ves y escuchas y hasta te saca una lagrimita, con un simple “Bip Bip”, te hace sentir una emoción que pocas veces con un diálogo, lograrías ejecutar, si no te acuerdas de cuando fue la última vez que te pasó, te recuerdo “Mi Amigo Robot”.
Tenemos una obligación, hay que rescatar la animación, el legado de los Tunes, por ese letrero Taz promocionando películas piratas, por esa playera de Piolín cholo que usábamos de niños, por esos años de buenos recuerdos, porque cuando más viejos nos hacemos, empatizamos con la meta del Coyote, a veces parecemos necios en seguir una meta que quizás no es nuestra, pero cada mañana sabiendo que la probabilidad no está a nuestro favor, lo intentamos, y más un latino.
Gastamos nuestro poca quincena en artículos que supuestamente nos facilitaran la vida pero nuestro esfuerzo no es lo que esperábamos, sólo queremos tener la satisfacción de conseguir un triunfo por una vez en nuestras vidas. A veces solos como Willie, pero quizás llegue alguien que entre por la puerta de “conocido” y termine siendo un “amigo”.
Sin duda de lo mejor que saldrá este año en cines, quizás no será un emblema en la industria o la mejor después de tantos iconos de Warner pero, me alegro que al fin tuviéramos en nuestras manos esta cinta, tal vez, en unos años le demos el título que merece.


